Guille Jové

En estos tiempos en los que la globalización nos absorbe cultural y económicamente, mi propuesta aboga por relocalizar la música, así como la economía y las relaciones sociales, para apostar por otras formas de vida, más rurales y menos dañinas con el planeta. Creo que la música es una fuerza opuesta, y necesaria, a los derroteros impuestos por la sociedad. Entre las letras de mis canciones siempre aparecen elementos inusuales y variopintos: «El Cerrato, el valle de la Esgueva, jaras que arden, espigas que germinan, nogalas dañinas, flores delatadoras, olmedas con grafiosis, salvias, enebros, cerezos, eucaliptos, higueras con brevas maduras, vencejos, un búho chico, un gorrión encerrado en una jaula de cristal, perdices, avutardas, corzos, pueblos, montes comunales, cabreros, huertas, decrecimiento, jotas, canciones populares, libros prohibidos, cadenas rotas, y la libertad, siempre la Libertad.»

Anuncios